Continuar a ciegas!


En el ejercicio como en la vida cotidiana, hay muchas cosas que se generan en lo secreto, en lo invisible, donde nadie puede ver, ni llegar, ni medir, pero la realidad de los seres humanos es que vivimos motivados por lo que VEMOS y recibimos, como el dinero, las medallas, los trofeos, los reconocimientos y los RESULTADOS físicos.

Cuando dedicamos tiempo y esfuerzo a algo, esperamos que el resultado se muestre de una forma visible, todos de alguna forma vivimos esperando que los cambios por los cuales sudamos, nos esforzamos, y luchamos se hagan visibles.
Vivimos ESPERANDO que llegue el día, en donde por fin se VEA todo el esfuerzo reflejado en la báscula, en la ropa, en la medida de la grasa, en los músculos! Y si! en la vida cotidiana, en el trabajo, en la familia, en los hijos, en el esposo (a) en las finanzas, en la salud, y en lo espiritual.
Pero debemos tener presente, que en este caminar esfuerzo- resultados, llegará un momento CLAVE, (que NO es el día en que los resultados se harán visibles), sino el día en que debes decidir continuar a ciegas.

Un día te levantarás y parecerá que por más que te estás esforzando y dando lo mejor, NADA cambia, todo sigue igual, o peor! (aquí es donde muchos se desaniman y deciden tirar la toalla) aquí surgirá la pregunta: para qué continuar? Si nada pasa, y a nadie le importa! Te has sentido así? Bienvenido al mundo real; eres humano! Este momento nos llega a todos, en donde abrimos nuestros ojos y NO podemos ver absolutamente NADA. Aquí es donde necesitamos recordar que los mayores cambios en nuestra vida, cuerpo, y espíritu se generan en lo INVISIBLE, ningún ser humano es capaz de ver como crece y se forma un bebé en el vientre de su madre, tampoco podemos ver como la grasa se usa mientras nos ejercitamos y como crecen las fibras musculares en nuestro cuerpo, pero todo eso esta ocurriendo, y NO lo podemos ver.
Aquí es donde necesitamos ejercitar la Fe, los cambios se están gestando, aunque NO los puedas ver, están ocurriendo! Solo debes esperar un poco más…Si logras superar ese momento de agobio, ese momento de soledad, y desanimo, estarás listo para continuar, habrás ganado! Pero que gané? si no veo nada! En el momento en que decides continuar y luchar a pesar de no ver nada, habrás ganado. Le ganaste a la duda, le ganaste al temor, le ganaste al desanimo, y tu Fe será más fuerte!

Sigue! aunque NO veas NADA
Camina! aunque NO veas nada
Entrena! aunque NO veas nada
Ora! Aunque NO veas nada! Porque los resultados se están gestando aunque no los puedas ver, y llegará el día en que tus ojos SI lo verán, pero debes continuar, nadie nunca ha podido cruzar una línea de meta al detenerse y renunciar, para llegar a la meta debes seguir hasta el final.

Como no sabes cuál es el camino del viento,
o cómo se forman los huesos en el vientre de la mujer encinta,
tampoco conoces la obra de Dios que hace todas las cosas.
De mañana siembra tu semilla
y a la tarde no des reposo a tu mano,
porque no sabes si esto o aquello prosperará,
o si ambas cosas serán igualmente buenas. Eclesiastés 11:5-6

Comments are closed.