Mis propias historias contigo


Este año empezó diferente, en algún punto de mis oraciones me cansé de mi rutina, me canse de escuchar historias de otros de su caminar y victorias con Dios, así que lancé el desafío, si de verdad existes quiero mis propias historias contigo, si eres real te quiero ver como nunca antes, te quiero ver, te quiero escuchar, abre mis ojos espirituales, abre mis oídos espirituales pon en mi tu corazón, tus sueños, tus anhelos, dame la capacidad de ver y amar la gente como tu la vez, ya no quiero más oraciones por cumplir, quiero perderme en tu presencia y que el tiempo desaparezca estando contigo, que no haya inicio ni fin de tu presencia, que permanezcas conmigo real, palpable donde quiera que yo vaya…

Y llegó la respuesta, poco a poco las cosas empezaron a cambiar, la vida en general empezó a cambiar, llegaron meses donde parecía que me quedaba en el aire, El empezó a quitar las distracciones, y las cosas a las cuales me aferraba que me daban seguridad, y cuando me quede sin nada, tuve miedo, que voy a hacer? Y llegó su voz REAL a mi espíritu, porqué te preocupas? Te ha faltado algo este tiempo? Y la respuesta mía fue NO, entonces? Porqué te preocupas?
Ahí aprendí a recibir esas correcciones de amor, solo su voz hablando a mi espíritu y su paz, y confianza más allá de lo que pudiese ver o vivir.
Su presencia se hizo visible, donde quiera que fuese podía disfrutar de su abrazo, de su amor y presencia como nunca antes, llegue a pensar me voy a mal acostumbrar a tus chineos! Te estás pasando conmigo…
Y con ese amor, también llegaron sus sueños y responsabilidades, una despertar que antes no conocía, y que ahora es igual de real que su presencia, me permitió ver un mundo que se pierde sin El, que vive en desesperanza, en soledad, en tristeza, completamente vacío, luchando por llenar los huecos de su vida con “TODO” excepto con su creador, un mundo que sigue creyendo que se trata de “hacer” cuando lo único que necesita es creer.
Hoy el calendario anuncia que se termina un año, pero luego de este tiempo de intimidad, de estar juntos, El me regalo algo más, y es poder vivir en su temporada, en este futuro donde mi vida ya no lo determina una fecha en un mes, o un calendario, sino solo su voz, su eternidad, que me dice aquí no se termina, esto NO se termina aquí.
Cuando descuido su presencia, cuando me distraigo con las cosas de este mundo, algo empieza a apagarse en mí, la carne vuelve a empoderarse, y no, NO me gusta esa persona que soy sin El, no la quiero más, porque cuando has caminado en esta intimidad con El, NADA vuelve a ser igual, la vida sin su presencia no vale la pena, El es quien nos hace PRECIOSOS, su presencia en nosotros.

Qué necesitas hacer? Tan solo creer, creer que SU Palabra es verdad, recibir el sacrificio de Jesús como su mayor muestra de amor y buscarlo, buscarlo de TODO corazón, anhelarlo, desearlo más que a la vida, desearlo apasionadamente, entonces lo conocerás…como un papá amoroso, lo conocerás.
Ese es mi mayor deseo para ti.

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