Tómese su lechita!


Cuando éramos niños siempre nos decían que nos tomáramos la leche para crecer fuertes, así como nuestro cantante o deportista favorito a quien admirásemos…y como el chocolate sabe taaaan rico, nunca nos quejamos; tomábamos una bebida deliciosa al mismo tiempo que nos íbamos convirtiendo en nuestros héroes favoritos. Parece un buen trato, ¿no?

Pero de grandes, la historia cambia. No tomamos tanta leche como debiéramos aun cuando las investigaciones han demostrado los beneficios de su consumo regular.. Muchos dirán, de por sí ya tenemos los huesos desarrollados, entonces ¿qué importa? No es que tomando leche voy a crecer esos 3 centímetros para medir 1. 70m…

Sin embargo, aparte de ayudar a prevenir la osteoporosis, la leche posee una composición única que acelera el proceso de recuperación después del ejercicio, así que preste atención:
-La leche posee el doble de sodio y aproximadamente 10 veces la cantidad de potasio que una bebida deportiva regular (entiéndase gatorade, powerade y similar), además de que aporta calcio, magnesio y fosforo. Esta concentración tan alta de electrolitos permite promover la re hidratación después del ejercicio.
-La leche posee dos tipos de proteínas: la proteína de suero de leche, que es una proteína absorción rápida que ocasiona una elevación súbita en los niveles de aminoácidos en sangre, además de que es rica en aminoácidos de cadena ramificada los cuales son importantes para detener el proceso de ruptura muscular, comenzar el proceso de regeneración de glucógeno y además son utilizados en la regeneración muscular posterior a la sesión de entrenamiento. Y por otro lado, la caseína, que es un tipo de proteína de liberación lenta que produce la elevación sostenida de aminoácidos en sangre por tiempos prolongados de tiempo lo cual hace que se provea suficiente sustrato durante las fases anabólicas tardías de regeneración y crecimiento muscular que se dan luego de la sesión del entrenamiento y que permite que se den las adaptaciones especificas del musculo al ejercicio y de ahí se mantenga la progresión en el ciclo del entrenamiento.
-Posee una concentración de carbohidratos muy similar a la de las bebidas deportivas comunes. Si se utiliza un fresco leche, el aporte de carbohidratos anda en aproximadamente de 20 a 25g de carbohidrato lo cual la hace perfecta para iniciar el proceso de regeneración de glucógeno.
-Un aporte de grasa (de 5g, es decir, usando leche semidescremada) combinado con la proteína presente, hace que se retrase el vaciado gástrico lo suficiente para estimular la retención de liquido en mayor proporción que utilizando solamente agua o bebidas deportivas. De ahí su importancia en el proceso de rehidratación.
-La leche posee un sabor que tiende a ser neutro el cual es mejor tolerado que los sabores dulces que resulta de la combinación de distintos tipos de carbohidratos en las bebidas deportivas regulares, especialmente en condiciones húmedas, calientes y en estados ligeros de deshidratación.
Sorprendente ¿verdad? Tenemos la bebida recuperante perfecta y ¡al alcance del bolsillo! Así que para gozar de todos sus beneficios simplemente es recordar de tomar de uno a dos vasos de

leche (o fresco leches) inmediatamente después de la sesión de entrenamiento y se debe consumir alimentos durante la próxima hora para seguir el proceso de recuperación.

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