Vida real…corazón genuino


Una de las cosas que más he anhelado desde hace unos pocos años atrás, (y no por deseo mío), sino por una inquietud del Padre, es poder vivir con la libertad y aceptación de que la vida NO es perfecta, y que nosotros tampoco somos productos terminados ni perfectos.

La imagen de vida “ideal” o “perfecta” en las redes sociales, empuja más y más a las personas a vivir lejos de la realidad, deseando lo que otros tienen, viendo siempre el pasto más verde del otro lado, y escondidos detrás de una máscara de perfección, donde NO hay problemas, discusiones, tristezas y menos equivocaciones. De ahí que es fácil convertirnos en verdugos y severos jueces de los errores de los demás, NO hay espacio para fallos, somos tan perfectos.

Pero cómo vamos a crecer y mejorar si NO hay nada que mejorar?! Como la obra del Espíritu puede seguir actuando en nosotros? Si no es hasta que DESNUDAMOS nuestro ser delante de Dios y delante de los hombres?

Es hasta que decidimos vivir con un corazón genuino, sencillo, simple, que todo puede empezar a cambiar.
NO vamos a impactar este mundo con productos terminados, sino con gente real, llena de defectos, equivocaciones, que luchamos cada día contra el pecado, y que reconocemos que necesitamos al Padre desesperadamente
para vencer la tentación, la carne, el Hulk detrás del volante, el carácter, y hasta el SPM! Esto SOLO lo conseguimos con El.
Para empezar a ser genuinos necesitaremos dejar las excusas, y ser valientes para decir SI me equivoque, o soy vago, o perezoso, o mentiroso, histérico o orgulloso, pero con todo eso se que Dios está trabajando en mi.
De seguro en el camino decepcionaremos a muchos, pero como dijo Pablo:Por tanto, muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí. 2 Cor 12:9
Anhelemos un corazón genuino, que nos permita vivir en dependencia total del Padre, y con compasión para con los demás.
PD: a la mejor mona se le cayó la bola en el dedo

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